Hay una conversación que tuve muchas veces a lo largo de más de seis años dirigiendo ktc en México (y en otras agencias también). Llegaba alguien con un problema real —ventas estancadas, presupuesto que crecía pero resultados que no— y lo primero que me decía era algo así: “Ya tenemos redes, ya hacemos pauta, ya trabajamos el SEO. No entendemos qué está pasando.”
Y yo pensaba: ahí está el problema. Creen que eso es marketing.
No digo que el contenido para redes, la pauta o el SEO sean irrelevantes. Digo que confundir las herramientas con la estrategia es como pensar que tener una buena cocina te hace buen cocinero. Las herramientas no mueven la aguja. Las decisiones detrás de ellas, sí.
Durante años trabajamos con una marca de autos en México. No era el líder del mercado, no tenía el presupuesto más grande, y encima operaba en una industria que se estaba contrayendo. Mientras otros perdían terreno, ellos crecían. Cada año, dos dígitos. Durante más de seis años consecutivos. La gráfica lo dice sin rodeos.

¿Qué hicimos diferente? No te voy a decir que fue un truco o una fórmula. Fue entender que el marketing no es una lista de tácticas, es un sistema. Cada acción conectada con las demás, con un propósito claro, con métricas que importaban de verdad —no likes, no views, sino ventas, participación de mercado, crecimiento sostenido.
Y aquí está lo que me genera ruido todavía hoy: hay muchísimas agencias que te van a ofrecer exactamente lo contrario. Te van a hablar de impresiones, de engagement, de CPM. Te van a mandar un reporte lleno de números que se ven bien en una presentación y te van a dejar con la misma pregunta con la que llegaste: ¿por qué no estamos creciendo?
Entonces, ¿necesitas una agencia o no?
Depende. Si lo que buscas es quién te administre las redes o te lleve la pauta, probablemente puedes resolverlo con equipo interno. Con las herramientas que existen hoy, y con alguien que sepa usarlas, no necesitas externalizar eso.
Pero si sientes que tus acciones de marketing están desconectadas entre sí, si llevas tiempo sin alcanzar las metas aunque el presupuesto creció, si tus competidores avanzan aunque tú hagas aparentemente lo mismo que ellos —entonces sí necesitas ayuda. Solo asegúrate de que sea el tipo de ayuda que entiende la diferencia entre hacer cosas y hacer las cosas correctas.
Esa diferencia lo cambia todo.



