Por qué escribo lo que escribo

Alguien me preguntó una vez por qué escribía sobre procesos de reclutamiento si se suponía que mi tema era el marketing.

La respuesta corta: porque la tecnología no respeta fronteras entre disciplinas, y yo tampoco.

La respuesta larga es esta.

Fui uno de los primeros webmasters de México

No lo digo para presumir. Lo digo porque esa experiencia me dio algo que pocos tienen: la perspectiva de haber visto el ciclo completo de varias revoluciones tecnológicas desde adentro.

En aquella época el webmaster era el todólogo del sitio web. Programabas, diseñabas, redactabas, y sobre todo evangelizabas — explicabas a tus jefes qué era Internet y por qué debería importarles. Era un trabajo de traducción constante entre el mundo de la tecnología y el mundo del negocio.

Esa posición, incómoda entonces, me resultó enormemente útil después. Aprendí a ver la tecnología no como un fin sino como un medio. Y aprendí a preguntarme siempre lo mismo: ¿qué cambia esto para las personas, para las marcas, para los negocios?

La tecnología es más cíclica de lo que parece

Desarrollé mis primeros chatbots en 1996. Rudimentarios, claro — pero la lógica era la misma: una interfaz conversacional que respondía preguntas y guiaba al usuario. En 2004 construí un bot en MSN Messenger para una campaña de Old Spice. Y cuando llegó ChatGPT y todo el mundo descubrió los chatbots como si fueran algo nuevo, yo reconocí el patrón.

No es cinismo. Es perspectiva. Los ciclos tecnológicos se repiten, pero cada vuelta llega a una escala y una sofisticación mayores. Quien no conoce las vueltas anteriores tiende a sobrestimar la novedad y a subestimar las implicaciones reales.

Por eso escribo sobre tecnología. No para cubrir novedades — hay miles de sitios que lo hacen mejor y más rápido. Sino para conectar los puntos. Para preguntarme qué significa esto en términos humanos, comerciales y estratégicos.

Lo que encontrarás aquí

Marketing moderno. No marketing digital separado del resto, sino marketing como sistema completo que integra tecnología, creatividad, datos y experiencia humana.

Tecnología con perspectiva. IA, plataformas, nuevos hábitos digitales — pero siempre desde la pregunta de qué cambia esto para quien toma decisiones en una organización.

Negocios e innovación. Cómo las organizaciones se adaptan, se quedan atrás o se reinventan. Y qué papel juega el marketing en esa historia.

Y de vez en cuando, algo que no cabe en ninguna de esas categorías pero que me parece demasiado importante para no escribirlo.

Llevo más de treinta años en esta intersección. Sigo aprendiendo. Y mientras aprenda, seguiré escribiendo.


Si algo de lo que lees aquí te resulta útil, me alegra. Si tienes una pregunta o quieres conversar sobre alguno de estos temas, invítame a desayunar.

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